El primer día que entre en el Señorío del Pádel fue la noche antes de la inauguración, conducía de vuelta a casa cuando observando el lateral de la carretera, me di cuenta que estaban apuntó de abrir un club de Pádel; quien me diría a mí que se abriría esa noche una nueva etapa en mi vida y que se sumarían a ella un elenco de peculiares y genuinos elementos en ella. Como os decía, iba conduciendo y vi la nave entre abierta, con gente dentro y dando un volantazo me metí por el desvío del Señorío, para echar un vistazo y ver que se cocía.

La puerta estaba cerrada pero sin llave como suele estar normalmente a día de hoy, llame y me abrieron, no recuerdo bien quién era, pues para mí los Rober, Ricardo, Sergio, Javi y consortes eran totalmente desconocidos, pero bueno, quien fuera era un tipo simpático y con buena dentadura ya que me la dejo presente como carta de presentación, ya os digo que no lo recuerdo, pregunte que cuando abrirían y entre risas, ilusión y nervios, un bullicio de gente joven que estaba enredando dentro, (Dios sabe haciendo que, pero bueno en eso no nos podemos meter ya que eran jóvenes, de noche, estaban cansados… ya sabéis a lo que refiero, jajaja, a día de hoy están la mayoría cargados de proles numerosas), me dijeron: “ABRIMOS MAÑANA”…, y con la misma sonrisa que me recibieron me despedí…

Creo que esa es la esencia del club, esa gente que tiene la misma ilusión que aquella noche y que sigue con la misma sonrisa nerviosa e ilusionante, esa gente que cuando llega alguien nuevo al club lo reciben con esa misma sonrisa y lo incluyen en un grupo de whatsapp para que no tenga problemas para echar un partido con tres palas mas…

Creo que clubes de Pádel hay muchos, algunos con más pistas otros con menos, incluso con mejores instalaciones, con muchas diferencias o con pocas, no lo sé, pero si algo diferencia el nuestro es que es nuestro y cuando digo nuestro es en su plenitud, hemos jugado al Pádel, hemos comido, cenado, desayunado, hemos hecho barbacoas , hemos celebrado cumpleaños, fiestas de disfraces, pero lo que siempre hemos hecho es reírnos y pasarlo en grande, nuestras familias nos han acompañado, nuestras mujeres se conocen, nuestros hijos juegan juntos mientras jugamos un torneo o nos tomamos unas copas mientras esperamos la entrega de trofeos y lo que más nos gusta a todos, los sorteos, en definitiva estamos en casa y nos sentimos agusto…