LAMPERTIS VS CASUAL

LAMPERTIS VS CASUAL

Hoy quiero hablar del jugador amateur, ósea de los que más afloran en el club, salvo algún forastero que se quiera hacer con nuestro preciado botín el día de los torneos… El jugador amateur es un tipo con distintos vestuarios muy amplios en cada género, los podemos agrupar en Lampertis y en Casual… El Lamperti es un tipo cuidado con buena ropa, conjuntando las zapatillas con el color de la camiseta que a la vez se combina con los colores del ribete del pantalón, que hacen juego con los calcetines que son del mismo color de los cordones de las zapatillas que a la vez son de la misma marca de la muñequera que tienes los colores de la pala y que a su vez se combina con el overgrip… ahhh y por supuesto con un paletero gigante con cuatro palas, cinco camisetas, seis pantalones y demás enseres no utilizados en meses… uffff (voy a coger aire) El Lamperti suele dar muchas clases, bien particulares bien colectivas, de mañanas, tardes y de noches por el momento no, aunque probablemente lo llegara a proponer… También es una persona que juega todos los torneos tanto mañaneros como jamoneros, como choriceros, pozos, etc.… Una cosa que no he dicho, es que el Lamperti nunca suele ganar ningún premio se queda a las puertas pero no gana, eso sí espera en los torneos al famoso sorteo a ver si saca algo que en la pista no pudo. Pero bueno dejando a los Lampertis, podemos hablar de los que yo he denominado Casual… El Casual  es otro tipo de jugador, se podría decir que...
El primer juego

El primer juego

El primer día que entre en el Señorío del Pádel fue la noche antes de la inauguración, conducía de vuelta a casa cuando observando el lateral de la carretera, me di cuenta que estaban apuntó de abrir un club de Pádel; quien me diría a mí que se abriría esa noche una nueva etapa en mi vida y que se sumarían a ella un elenco de peculiares y genuinos elementos en ella. Como os decía, iba conduciendo y vi la nave entre abierta, con gente dentro y dando un volantazo me metí por el desvío del Señorío, para echar un vistazo y ver que se cocía. La puerta estaba cerrada pero sin llave como suele estar normalmente a día de hoy, llame y me abrieron, no recuerdo bien quién era, pues para mí los Rober, Ricardo, Sergio, Javi y consortes eran totalmente desconocidos, pero bueno, quien fuera era un tipo simpático y con buena dentadura ya que me la dejo presente como carta de presentación, ya os digo que no lo recuerdo, pregunte que cuando abrirían y entre risas, ilusión y nervios, un bullicio de gente joven que estaba enredando dentro, (Dios sabe haciendo que, pero bueno en eso no nos podemos meter ya que eran jóvenes, de noche, estaban cansados… ya sabéis a lo que refiero, jajaja, a día de hoy están la mayoría cargados de proles numerosas), me dijeron: “ABRIMOS MAÑANA”…, y con la misma sonrisa que me recibieron me despedí… Creo que esa es la esencia del club, esa gente que tiene la misma ilusión que aquella noche y que sigue con la misma sonrisa nerviosa...